Heritage, nueva tienda de segunda mano que fusiona los conceptos de economía circular, cuidado al medioambiente y solidaridad

Heritage acercará la moda sostenible a la ciudadanía como una opción de compra más. Una acción que ya se está llevando a cabo en Barcelona y Madrid y que ahora llega a San Sebastián.

José Ignacio Asensio: “La ropa de segunda mano es una opción de compra más para el ciudadano. Una apuesta clara por el compromiso con la sostenibilidad, con la economía circular, con las empresas y asociaciones locales y sobre todo con la generación de empleo social”.

Garbera acoge la primera tienda por-up-store, o tienda efímera, bajo el nombre Heritage, un concepto absolutamente novedoso que aparece por primera vez; fusionando la economía circular, el cuidado del medioambiente y la solidaridad. Heritage, se trata de una unión absolutamente innovadora, que abrió sus puertas el pasado 22 de noviembre, dentro de la Semana Europea de Prevención de Residuos, y continuará abierta hasta el próximo 15 de enero de 2022.

Esta nueva tienda, situada en el Centro Comercial Garbera, en la antigua plaza de restauración, es un formato retail de tienda efímera de ropa y complementos con precios muy ventajosos, estéticas de todos los gustos, marcas muy variadas y estilos muy diversos. Se trata de una fórmula de tienda que aparece y desaparece en un breve lapso de tiempo que se creó en EEUU hace una década. Esta modalidad permite a marcas jóvenes y nóveles lanzarse al mercado, sin que tengan un compromiso constante con el pago de un alquiler continuo.

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, ha señalado que “una vez más Gipuzkoa pasa a la acción, acercando la ropa de segunda mano al ciudadano, para visibilizar que no solo es una oportunidad, sino que permite reutilizar y parar el impacto de la industria textil, que es fundamental”. Asimismo, Asensio ha destacado que la ropa de segunda mano “es una opción de compra más para el ciudadano. Una apuesta clara por el compromiso con la sostenibilidad, con la economía circular, con las empresas y asociaciones locales y sobre todo con la generación de empleo social”.

La conjunción entre la Fundación Social Emaús, creadora del proyecto; Garbera, que cede gratuitamente el espacio, y el apoyo del Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa para la adecuación del espacio, permiten que esta nueva marca pueda llegar al cliente, como una fórmula de consumo sostenible, responsable y solidaria, en una época post pandémica en la que las nuevas fórmulas se hacen más necesarias que nunca.

La gerente de Garbera, Nuria Vegas, ha mostrado su ilusión con la apertura de esta tienda, que “va en línea con la filosofía de nuevo Garbera, en la que la sostenibilidad, la economía circular y la integración en el entorno son los parámetros bajo los que se está realizando todo nuestro gran proyecto de transformación. Seguiremos colaborando con instituciones y con nuestra comunidad en todas las iniciativas que aporten un bienestar a la ciudadanía y a nuestro territorio”.

Cualquier persona que se acerque a Garbera, verá una tienda cuidada en lo estético, con una preocupación muy especial por utilizar elementos reutilizados y sostenibles en su decoración. Hasta aquí, nada nuevo, si no fuera porque la ropa que se ofrece tiene una trazabilidad emocional que habla de otras vidas anteriores. Prendas que hablan de recuerdos pasados, pero casi impecables y dispuestas a llenarse de vida y de nuevas historias.

La industria textil, segunda industria más contaminante del planeta

Vivimos en una situación de emergencia climática y es por ello, y teniendo en cuenta que la textil además de ser la segunda industria más contaminante del planeta, es una de las que contribuyen de manera importante a generar el efecto invernadero, en la que reutilizar la ropa que ya existe y se encuentra en buenas condiciones es casi una obligación de compromiso moral con las futuras generaciones.

La conferencia del clima celebrada este mes en Glasgow, ha puesto el foco en la industria de la moda, segunda industria más contaminante del planeta. Actualmente, este sector está inmerso en una profunda transformación ante las nuevas normas que le obligan a contaminar menos.