20 obras pictoricas de Daniel Txopitea se van a depositar en régimen de Comodato en Gordailua

· Con esta veintena de pinturas, practicamente toda la obra de Daniel Txopitea se conservará en Gordailua, Centro de Colecciones Patrimoniales de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Algunas de las obras requieren ser restauradas y la familia ha decidido que la mejor manera de preservar el legado de Txopitea es salvaguardarlo en Gordailua.

· El comodato firmado esta mañana por la familia y el diputado de Cultura Denis Itxaso es por un plazo de 10 años. La familia del artista va a poder participar en las labores de restauracion que se va a llevar a cabo en Gordailua. Son un total de 20 obras. La obras pictoricas que recibirá Gordailua fueron realizadas por el artista entre los años 1973 y 1996. 

· Denis Itxaso, diputado de Cultura ha explicado que “Txopitea fue un artista polifacético que supo conectar la vanguardia con el legado cultural vasco”. Reunir en Gordailua su obra, además de un reconocimiento del artista, supone  un enriquecimiento del patrimonio de arte contemporáneo de Gipuzkoa, impulsando su divulgación y conocimiento”

Daniel Txopitea (1950-1997) nace en Ermua, y en 1952 su familia se establece en Eibar. En 1976, Daniel se casa con Begoña Cendoya y traslada su residencia a Zarautz.

Txopitea descubrió su vocación artística muy joven y ganó sus primeros premios con solo 19 años, con unos primeros trabajos que desarrollaría dentro de la llamada Geometría inicial y que, siempre dentro de su estilo propio, evolucionarían más tarde hacia un estilo neoconstructivista, tras explorar por el camino los territorios del surrealismo o la figuración fantástica . Siempre se consideró un artista autodidacta y, aunque fue fundamentalmente pintor, su inquietud investigadora y creadora le llevó a abordar también otros  ámbitos y formas de expresión artística como la escultura (un ejemplo: la escultura “Cíclope Vigilante”, cuya colocación en Zarautz fue impulsada por Néstor Basterretxea y Jorge Oteiza), la literatura, la poesía, el diseño y la fotografía.        

Formó parte de la denominada escuela de Deba. Además, creó junto a Fernando Beorlegui e Iñaki Larrañaga, el grupo artístico “Gorutz”, y participó también en la fundación de los grupos “Enkoari” y “Lekarok”.  Son conocidas sus series «Gauzak», «Figuración Fantástica», «Serie Erótica», «Figuras en movimiento», «Belarrak», o «Colosos y Titanes».         

El historiador y crítico de arte Xabier Sáenz de Gorbea describe así la trayectoria de Txopitea:

«El camino recorrido es fecundo, amplio y muy diverso. Daniel Txopitea es un autor que mantiene de modo constante un axioma de búsqueda e investigación, inquieto motor de unas experiencias plurales y en distintas áreas de expresión, desde la práctica de la pintura, su principal actividad, hasta la literatura, el diseño, la fotografía, la edición de grabados y una labor dinamizadora de la vida cultural, así como el estudio de la historia, la etnología, la antropología y la estética. A lo largo de su trayectoria plástica, el artista muestra el constante esfuerzo por mantener viva la llama creativa. Para ello no solo bucea en el legado cultural del País Vasco sino que se extiende y conecta con los presupuestos intelectuales y artísticos del momento. (…)»

El artista combinará la pintura con la actividad como como articulista, crítico de arte, novelista y poeta. Entre 1987 y 1990 Txopitea dirige la Galería Altxerri de San Sebastián, donde expondrán,  entre otros artistas, Genovés, Guinovart, Menchu Gal y Bonifacio Alfonso.

Tuvo una muerte prematura en plena madurez artística. Durante sus tres décadas de actividad, realizó exposiciones individuales y colectivas, en el País Vasco y en otros lugares de España,  Europa y Estados Unidos. Hay obras suyas en las colecciones de diferentes museos e instituciones.

De él dijo Edorta Kortadi, con motivo de una retrospectiva que organizó la Kutxa como clausura de los actos de homenaje que se le realizaron tras su muerte: «Txopitea se preocupa, investiga y expresa fantásticamente, algunos aspectos socio-rituales del pueblo vasco. Trata de recoger y hurgar en la cultura popular los significados ancestrales para vestirlos plásticamente de significantes actuales y así crear una tradición específica moderna».