Hoy se ha presentado en Errenteria el proyecto del laboratorio de innovación lingüística BadaLab

El laboratorio de innovación lingüística es especial desde su creación. Antes incluso de poner en marcha Etorkizuna Eraikiz se inició un proceso de reflexión promovido por la Dirección de Igualdad Lingüística de la Diputación Foral de Gipuzkoa, cuyo objetivo era encontrar entre las instituciones públicas y los agentes sociales el camino para hacer más efectivo el propio proceso de revitalización del euskera. Este itinerario coincidió con la línea principal de Etorkizuna Eraikiz, en el que se detectó la posibilidad de ubicar un centro de referencia que combinara lengua e innovación.

En 2018 se puso en marcha la reflexión sobre los objetivos y el diseño del laboratorio, liderado por Langune, Elhuyar, Emun y Soziolinguistika Klusterra, junto con la Diputación, con la participación del resto de instituciones y representantes del mundo del euskera. En 2020-2021 se desarrollaron las tareas de creación y en 2022 han tomado forma la guía estratégica y el plan de acción del laboratorio, el equipo gestor y el ecosistema, así como el espacio físico que acogerá el laboratorio, en la calle Madalen 27 de Errenteria.

La primera de sus particularidades es que surge de la colaboración. Una vez realizada la reflexión y el diseño en parámetros de colaboración público-social, esta colaboración se ha trasladado a la gobernanza y se ha llevado a cabo un reparto efectivo de poder en la toma de decisiones. En la Junta de Gobierno de BadaLab hay que construir mayorías, para tomar decisiones es necesario lograr amplios consensos. La reciente visita de la Diputación a Dinamarca ha revelado que un planteamiento de este tipo no tiene precedentes en los foros europeos y es también un caso avanzado de gobernanza colaborativa.

Por si esto fuera poco, a la toma de decisión compartida se añade la capa de deliberación abierta para que cualquier persona interesada e interesante para Badalab pueda influir en la toma de decisiones. Con ello se pretende activar la inteligencia colectiva para afinar las preguntas, enriquecer las respuestas y aumentar la legitimación social de la acción.

Gracias a este distintivo principal, el laboratorio ya ha conseguido que 15 organizaciones muy significativas estén comprometidas en su espacio de decisión y otras muchas estén dispuestas a trabajar la estrategia, a establecer la actividad, a acompañar en la acción y a evaluar conjuntamente lo realizado en busca de la mejora periódica.

De hecho, en la primavera/verano de este año se ha elaborado la Guía estratégica para el periodo 2022-2024, con amplia participación de la Junta de Gobierno y agentes sociales/individuales, a través de cuestionarios de valoración y sesiones de trabajo presenciales.

La principal función de Badalab es contribuir desde la experimentación a que el euskera sea utilizado en los nuevos escenarios y sistemas de interacción del futuro, que aporte desde la experimentación.

Estos ejes se desarrollan en líneas de actuación y se concretan en proyectos. En la presentación de hoy en Errenteria, la directora general de Badalab, Goiatz Oiartzabal ha dado a conocer los proyectos que se pondrán en marcha a partir de septiembre. “La innovación nos lleva al futuro y debemos preguntar a las personas que vayan vivir ese futuro. Partimos de su representación para que en ese futuro el euskera y las lenguas minoritarias tengan un lugar digno gracias a un sistema de valores que posibilite el desarrollo de la comunidad en su conjunto”, ha planteado.

Para empezar a incidir hoy en ese futuro, la directora ha declarado que Badalab diseñará y ofrecerá espacios, herramientas y experiencias para que se desarrollen proyectos valientes que de otra manera no se producirían y se den relaciones de colaboración que no son habituales, siguiendo el camino recorrido hasta ahora.

En la creación de Badalab han participado las siguientes instituciones y agentes: Diputación Foral de Gipuzkoa, Ayuntamiento de Errenteria, Soziolinguistika Klusterra, Euskagintzaren Kontseilua, Euskal Irrati Telebista, Universidad del País Vasco, Arantzazulab, Euskaltzaindia y Langune. En esta participación reside la capacidad de influencia del centro que acaba de presentarse. Pero han sido dos las organizaciones que han sido fundamentales para la creación del laboratorio: la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Errenteria. La máxima representación de ambas instituciones ha tomado la palabra en la presentación.

El diputado general, Markel Olano, ha hablado de las “transformaciones profundas” que estamos viviendo en todo el mundo, como la digitalización, el cambio climático o el aumento de la diversidad social. “Ante los interrogantes y los desafíos, es vital crear recursos y contextos de experimentación para actuar ante los principales desafíos y transformar nuestro territorio a través del trabajo colaborativo. Este es precisamente el objetivo de los centros de referencia de Etorkizuna Eraikiz”, ha destacado.

Para Olano, estos nuevos paradigmas afectan “de manera significativa” a las lenguas minoritarias, y el euskera no es una excepción. “Badalab será un acicate en estos nuevos tiempos, que demandan nuevas herramientas, proyectos, recursos. Partiendo de la diversidad, activando una amplia colaboración, un enfoque transformador, se trata de una herramienta innovadora para fortalecer el futuro del euskera”, ha concluido.

Aizpea Otaegi, alcaldesa de Errenteria, ha manifestado que en la incertidumbre en la que vivimos, Badalab viene a poner un poco de luz, porque viene a cuestionarnos cuáles son las preguntas que nos tenemos que hacer, porque viene con la invitación a pensar en cuáles pueden ser las preguntas que nos tenemos que hacer.

“No tengo ninguna duda de que Errenteria puede ayudar en esa búsqueda. Y también sé que para este pueblo, los procesos y caminos que se abrirán a través de Badalab serán una lección. Por eso damos la bienvenida a Badalab con alegría e ilusión. Abordamos nuestra participación con alegría e ilusión.

Es lo que deseamos a Badalab, y a todas las que formamos Badalab, también en el ámbito de la lengua, la capacidad de construir juntas qué tipo de futuro queremos construir y la ilusión y la determinación de ir a por él.”

La vicepresidenta de Badalab y representante de las organizaciones sociales, Olatz Olaso, nos ha llevado de nuevo al momento de gestación de este proyecto en otoño de 2018. Ha explicado la idea imaginada entre muchas, el camino recorrido para traer el sueño a la acción.

Ha destacado que ambos, la revitalización del euskera en sí y el sector de euskalgintza, han tenido y tienen en su ADN la innovación y la experimentación. “Porque queremos crear una transformación social que nos obliga a innovar”.

Subraya Olatz que visualizan Badalab como un laboratorio que, sin sustituir a nadie, fomenta proyectos innovadores en colaboración, y que con ello vamos a hacer más rico el sector de euskalgintza en el futuro. En este sentido, se ha referido también a la posibilidad de realizar un proceso de aprendizaje en la gobernanza.

Además de las instituciones públicas, han participado en la presentación jóvenes, expertos en tecnología, militantes de la diversidad y responsables del desarrollo del laboratorio. Entre todos han desgranado las variables que van a condicionar la actividad de Badalab: tendencias de futuro y pervivencia de la identidad comunitaria, oportunidades y riesgos del entorno digital, cómo adoptar funciones hegemónicas en una sociedad cada vez más híbrida, la importancia de la inteligencia colectiva para buscar los avances más adecuados…

Por último, cabe destacar dos proyectos de los citados por la directora Goiatz Oiartzabal:

Se realizará un proceso especulativo con los y las jóvenes. La base del proceso de especulación para imaginar el futuro es que se desarrolla en clave de deseabilidad. Se trata de comprender qué futuro desean las y los jóvenes para, posteriormente, decidir cómo incidir en él.
Se trabajará conjuntamente con los agentes que trabajan la diversidad en Errenteria para conjugar la variable lingüística, la cohesión social y la acción comunitaria.
BadaLab se ubica en la calle Madalen 27, en las dos últimas plantas del edificio y dispone de una superficie aproximada de 180 m2 en cada planta. En dicho espacio se ubicará, por un lado, Badaplaza, que fomentará la inteligencia colectiva y adoptará acciones comunitarias, y a su vez estará abierta para su uso por agentes del ecosistema y la ciudadanía. Por otro lado, al servicio de los grupos de proyectos estarán Badatokia y los espacios de experimentación y prototipado. En él convivirán próximamente otras asociaciones de Errenteria que comparten el objetivo de incidir en la diversidad desde el euskera.

Para la adecuación del edificio, la Diputación Foral de Gipuzkoa ha destinado 452.439,22 € y el Ayuntamiento de Errenteria ha cedido el uso de la sede.

Las personas asistentes a la presentación han tenido la oportunidad de ser parte de un novedoso performance basado en el espectáculo Mauriziak ez dau inor hil.