Elaborada por la Asociación de historiadores de Gipuzkoa “Miguel de Aranburu” con el apoyo del programa META de micromecenazgo

La obra que se presenta aquí es fruto de la labor de la Asociación de Historiadores Guipuzcoanos “Miguel de Aranburu” desde prácticamente su origen, allá por 2010. Tras algunos intentos infructuosos, resultado de la crisis económica que estalló en 2007, finalmente nuestros esfuerzos fueron recompensados. Gracias a la convocatoria de ayudas culturales de Kutxa Fundazioa y a la campaña META de la Diputación Foral de Gipuzkoa, se pudo contar con el apoyo económico que un proyecto de estas características requiere. Gracias a la financiación de las instituciones guipuzcoanas y a un nutrido grupo de cofinanciadores, a los que hemos querido agradecer su participación en el proyecto, con la inclusión de sus nombres en la publicación, se pudo abordar la redacción, maquetación, traducción y publicación (de la que se ha ocupado la Diputación Foral) de la Síntesis de la Historia de Gipuzkoa, cuyo resultado es el libro que hoy se presenta. Pendiente queda la traducción del texto al euskera, su maquetación, impresión y publicación (esta última a cargo de la Diputación Foral de Gipuzkoa), prevista para finales de 2017 o comienzos de 2018.

El presente libro ha pretendido sintetizar la Historia de Gipuzkoa, básicamente a través de las investigaciones realizadas en los últimos 30 años. Pretende establecer un antes y un después en el camino del conocimiento de nuestra historia; un alto en el camino que nos permite mirar atrás para ser conscientes del camino recorrido y la labor de investigación realizada en los últimos años y mirar hacia delante, hacia un futuro que nos permitirá profundizar en algunos aspectos que todavía permanecen oscuros o son prácticamente desconocidos. Esta obra pretende servir al público no especializado y a los escolares y docentes de la provincia, a fin de lograr un mejor conocimiento de su propia historia, alejada de mitos, leyendas, manipulaciones y debates políticos estériles. Tras cuarenta años de intensa labor historiográfica y arqueológica, a día de hoy por tanto, tenemos un mayor y mejor conocimiento de la Historia de nuestra provincia.

Debemos entender Gipuzkoa a lo largo de la Historia como un cruce de caminos, por el que han circulado ideas, productos o personas, que la han enriquecido. Gipuzkoa es un territorio de frontera, marítima y terrestre. En ese sentido, hoy en día vivimos de espaldas al mar, cuando en el pasado estuvimos volcados hacia él, sobre todo a partir del siglo XI.

Durante la Prehistoria, Gipuzkoa fue una encrucijada de rutas dinámicas. Los historiadores se han encargado de desmentir el supuesto aislamiento de Euskal Herria y el conservadurismo de su población. Un ejemplo claro es la procedencia del sílex que ha aparecido en los yacimientos: Urbasa, Cuenca del Ebro, Salies-de-Bearn o Chalosse en las Landas.

En la Edad Antigua, queda suficientemente atestiguada la presencia romana. Gracias a la arqueología tenemos un mayor conocimiento del impacto de la romanización, a pesar de que no fue uno de los territorios más intensamente romanizados. Por el contrario, es irresoluble saber si los habitantes de Gipuzkoa se alinearon o enfrentaron a los romanos. En realidad, la historiografía se plantea la adecuación de Gipuzkoa, en cada momento, a las necesidades de Roma.

La Edad Media dio luz al concepto de Gipuzkoa que, como tal, aparece en 1025. En este período, la historiografía ha ido avanzando en el conocimiento y desentrañando algunos temas que han sufrido y siguen sufriendo un intenso debate: la incidencia de la peste negra, los orígenes del caserío, los inicios de la red parroquial, la conquista o incorporación de Gipuzkoa a Castilla en 1200, el supuesto triunfo de las elites urbanas sobre los Parientes Mayores, el proceso de consolidación de la hidalguía universal. En los últimos años la arqueología ha permitido un mayor conocimiento de la Alta Edad Media, de la que apenas hay documentación.

Gipuzkoa entró de lleno en la Primera Globalización a partir del siglo XV, formando parte y contribuyendo a la construcción del Imperio hispánico. Gipuzkoa, al igual que otras provincias vascas como Bizkaia y Araba participaron con hombres, víveres y armas en la conquista de Navarra en 1512. Hoy día sabemos que Gipuzkoa no “sufrió” la crisis del siglo XVII: si bien la Pequeña Edad de Hielo tuvo su impacto en el territorio vasco entre 1560 y 1630 y 1690 y 1730, el siglo XVII fue un período de transformaciones, adecuaciones y reconversiones, de reorganización de los mercados; se produjo una nueva división del trabajo y procesos de diversificación y especialización, gracias, por ejemplo, a la expansión del cultivo del maíz, que acabó con las crisis demográficas.

El siglo XIX presenció el proceso de industrialización y modernización de Gipuzkoa, a pesar de los numerosos conflictos internos y guerras sufridas. En ello también colaboró la importante aportación guipuzcoana al avance científico. Esos avances contrastaron con el mantenimiento de una “tradición”, que precisamente fue creada y alimentada en el siglo XIX, cuando se creó el arquetipo de la cultura y la idiosincrasia guipuzcoanas (y vascas): la identificación de la txapela, abarcas y blusa con lo típicamente y genuinamente vasco o guipuzcoano que, por desgracia, todavía hoy se mantiene, como si su origen se remontase a la noche de los tiempos.

Finalmente, el último período de la historia de Gipuzkoa ha venido marcado por la dictadura franquista y la violencia de diferentes signos durante la llamada “Transición”. Dos hitos importantes con los que termina de momento la actual historia de Gipuzkoa son el final de la lucha armada por parte de ETA y la capitalidad cultural de Donostia 2016.

Al igual que Gipuzkoa mira al futuro, ahora los historiadores guipuzcoanos contamos con una obra de síntesis que servirá de lanzadera para los futuros estudios, que permitirán una mayor profundización y conocimiento de nuestra historia.

Para la presentación de esta obra están previstas 8 conferencias por toda la geografía guipuzcoana, concretamente, en Donostia, Zarautz, Ordizia, Bergara, Hondarribia, Azkoitia, Tolosa y Eibar, en la que participarán alguno de los autores que departirán sobre aquél período de la historia de Gipuzkoa que han desarrollado en esta Síntesis, centrándose en aspectos concretos de la comarca.