El ICQO, primera clínica vasca en utilizar un dispositivo de última generación para pacientes con baja visión

El Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO) se ha convertido en la primera clínica de oftalmología vasca en utilizar con sus pacientes un dispositivo electrónico de última generación para pacientes con baja visión. Consiste en unas gafas de realidad aumentada, denominadaseSight3, y está considerado el avance tecnológico más importante para pacientes de baja visión, ya que permite a muchos de ellos volver a realizar tareas como la lectura, o ver caras o fotografías, ver la puerta de embarque del aeropuerto o el nombre de una calle, además de la televisión o el ordenador, bien a través de las gafas o directamente en las gafas conectadas a wifi. Hasta este momento, sólo hay cuatro centros autorizados en el Estado para utilizar este equipo con pacientes, y el ICQO es uno de ellos.

La baja visión afecta a un millón de personas en España y alrededor del 4% de la población vasca. Conlleva una privación parcial de la vista que no puede ser corregida adecuadamente con gafas convencionales, lentes de contacto, medicamentos o cirugía. Afecta a la agudeza visual, que suele estar en el mejor ojo entre un 10 y un 30%, y al campo visual, que se sitúa entre el 10º y 20º, también en el mejor ojo, cuando una persona sin ese problema posee un campo visual de 180º con ambos ojos. Además, hay que tener en cuenta cómo afecta la baja visión a nivel funcional, psicológico y social del individuo.

Las principales causas de la baja visión son la degeneración macular asociada a la edad, la miopía magna, el glaucoma, la retinopatía diabética o las distrofias retinianas. Algunas de ellas producen una disminución importante de la visión central, permitiendo a la persona ver únicamente por la parte periférica de la retina. Otras, sin embargo, suponen una pérdida de la parte periférica,aportándole al paciente la sensación de estar mirando por una mirilla.

 

Las gafas eSight3

Como explica la especialista de la Unidad de Baja Visión del ICQO, la doctora Itxaso Herrera, tras diagnosticar a un paciente con baja visión y valorar sus necesidades, preferencias y posibilidades reales de mejora, se le da a conocer los métodos, ópticos y no ópticos que pueden ser los más adecuados en su caso. Este es el objetivo de la Unidad, precisamente, ayudar a mejorar la calidad visual de los pacientes con agudezas visuales limitadas que no pueden ser tratadas con cirugía, fármacos o con métodos de corrección óptica habituales (como gafas), filtros espaciales, microscopios, lupas o telemicroscopios. Como indica la doctora, “las últimas tecnologías abren un mundo lleno de posibilidades a estos pacientes, y estas gafas ampliadas son el avance más significativo”.