Donostia se suma a La noche internacional en defensa de la luz de las estrellas

El 20 de abril de 2007, la Conferencia Starlight acordó promover cada año una campaña internacional con la que se quiere hacer un llamamiento a todas las entidades y organizaciones, tanto públicas como privadas, a que expresen su compromiso voluntario de preservar las cualidades del cielo nocturno.

Durante estos años algunas ciudades de España, Chile y Canadá se han sumado a esta iniciativa que se ha convertido en una fiesta para los amantes de la astronomía.

Este año el Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián y la Sociedad de ciencias Aranzadi prepararán una noche astronómica en la terraza del Ayuntamiento con el objetivo de insistir en la necesidad de tomar medidas para evitar la contaminación lumínica y reivindicar el derecho de la población a disfrutar de la contemplación del firmamento.

Para ello el próximo 20 de abril el departamento de astronomía de Aranzadi instalará telescopios en la terraza del Ayuntamiento y hará un llamamiento para que las personas que quieran participar en esta fiesta lleven sus telescopios, prismáticos etc.

Para facilitar la visión de las estrellas el Ayuntamiento de Donostia apagará las luces de la terraza durante dos horas y se prevén diferentes actividades abiertas al público y gratuitas. Entre ellas, se instalará una pantalla en el Salón de Plenos del ayuntamiento donde por medio del programa Stellarium se darán explicaciones para entender mejor lo que observamos en el cielo a simple vista.

El apagón comenzará una vez haya oscurecido, de 20:30 a 23:00 horas, y las demás actividades se desarrollarán simultáneamente.
Las actividades programadas serán las siguientes:

• 20:30 Charla de introducción a la astronomía.
• 21:00 Observación con telescopios en la terraza.

La observación con telescopios se cancelará en caso de que el cielo esté nublado.

Contaminación lumínica
Comúnmente se entiende por contaminación lumínica la emisión directa o indirecta hacia la atmósfera de luz precedente de fuentes artificiales por encima de la horizontal del foco de emisión. Esta luz enviada hacia el cielo que no es aprovechable, únicamente constituye un despilfarro de energía. La emisión de luz a la atmósfera origina la dispersión de aquella en todas las direcciones por interacción con las moléculas de aire y su humedad. La dispersión se acentúa todavía más si existen partículas contaminantes en la atmósfera (humo, polvo). Esta dispersión hacia el cielo es claramente visible en forma de halo luminoso recubriendo las ciudades y amplias áreas en su entorno.