Continúa la actividad cultural del programa Gazteartean

IRÚN. El programa GazteArtean continúa trabajando con el objetivo de fomentar y dar visibilidad a los y las jóvenes artistas y creadores. Por ello, mediante el programa de exposiciones que se presentan anualmente en el Gazteleku Martindozenea, se pretende acercar y dar a conocer a la juventud de Irun el trabajo e inquietudes de artistas y creadores. Acercando así la creación y el arte mediante una vía directa.

Pero el área de Juventud ha querido dar un paso más, y ha querido promover la manera de crear relaciones entre la juventud y artistas-creadores-as. Por lo que ha decidido llevar a nuevos y diferentes espacios, las exposiciones ya presentadas dentro del programa Gazteartean en Irun. “Con esto queremos mostrar en otras ciudades las exposiciones que se han creado en Irun, para que el público de estos jóvenes artistas sea más extenso y su trabajo más reconocido, además de crear nuevos lazos mediante el arte, con otras ciudades” ha mencionado la delegada de Juventud, Josune Gomez.

La exposición ATZO-GAUR de la mano de Amarenak (Oihane Pardo), estuvo visible en el Gazteleku Martindozenea durante los meses de octubre y noviembre. Y hoy, 10 de noviembre, se presentará en Ziburu en Maitena Bristot-Bar a las 19:00h. Asimismo, junto a esta presentación, a finales de mes, se realizará un taller para los jóvenes interesados/as en la plaza de Ziburu de la mano de GazteARTEan y Amarenak. “Iniciativa que tiene como objetivo crear nuevos lazos y encuentros entre la juventud de ambos lados de la frontera, pero teniendo el euskera y el arte como lazos de unión”.

Oihane Pardo
Arquitecta nacida en 1986 en Donostia, aficionada desde pequeña a la costura, un día cambio su vida por completo. Dejó su trabajo como arquitecta en Shangai, e hizo las maletas para regresar a su Donostia natal de la mano de un programa para jóvenes emprendedores promovido por Fomento, para diseñar sus propios kaikus.

Oihane heredo el kaiku de su amona, y otoño tras otoño, invierno tras invierno, esta prenda ocupó un lugar privilegiado en su armario. Sin embargo, al cabo del tiempo la tela comenzó a estropearse y al no encontrar un kaiku parecido, Oihane decidió emprender un nuevo camino dentro del diseño. Por lo que se apuntó a clases de patronaje una vez volvió a Donostia, y creo sus diseños de kaikus más actuales, realizando cambios en los colores y en algunos pequeños detalles.